No es la primera vez ni será la última que me plantean esta repetida y a la vez lógica pregunta. Recuerdo la primera vez que “di positivo” en un test de PAS. Todo me sonaba muy familiar en ese test y a la vez no sabía si podía o debía aún identificarme con ser PAS. ¿Puedo confirmarlo? ¿seré de verdad PAS?. Le daba vueltas pensando que de alguna manera necesitaba de algún profesional que me lo confirmara. Mi propia sensación y resultado del test no eran suficientes. Necesitaba una “certificación” ¿Para qué?.

Después de tanto tiempo, este recuerdo lo sigo teniendo aún muy vivo a la vez que lo veo como algo muy lejano  en el tiempo. Ahora puedo ver muy claro que la alta sensibilidad no requiere de una prueba de ADN para confirmarla y que además ésta ni siquiera existe.

No existen pruebas específicas más allá de los test. Son cosas que se sienten. Yo me siento PAS, me identifico con muchos aspectos del test y me suenan familiar muchas de las historias de PAS que pasan por mi consulta. Y esto para mi, es más que suficiente. Hacer el test, confirmar la alta puntuación y sobre todo sentirte PAS es lo más importante.

Quiero aclarar que me identifico como PAS y que además de PAS, yo al igual que vosotros soy muchas más cosas. El rasgo PAS forma parte de mi vida pero yo soy mucho más que una persona altamente sensible. De hecho pienso que llegará el día en que esta etiqueta no necesite utilizarla para recordar que mis necesidades, mis características y sensibilidades deben tener un lugar integrado en mi vida. Será ese día en que mi vida fluya de manera coherente y en plena armonía con mi rasgo de alta sensibilidad. Y con esto estoy diciendo que yo también continuo mi propio proceso de autoconocimiento, aprendiendo de cada día, de cómo las cosas y hechos me afectan y de qué postura tomo en cada decisión (víctima o responsable).

Ser PAS no requiere de pruebas más específicas y de eso te das cuenta en el momento que tomas contacto con otros PAS en un taller o en algún grupo de escucha. De repente te sientes como en casa, o incluso mejor que en casa porque allí no necesitas explicar demasiado, todo se entiende y nuestros corazones se relajan y conectan sin ningún esfuerzo.

Así, respondo a otra cuestión habitual:

¿Dónde puedo hacerme una resonancia magnética, prueba de ADN o cualquier otra prueba científica que me permita confirmar al 100% que yo o mi hija es verdaderamente una persona PAS?.

Esta pregunta surge de la necesidad de saber, de la premura por buscar certezas y surge sobre todo de la falta de conocimiento en profundidad sobre la alta sensibilidad. Cuando ya conoces más sobre la alta sensibilidad, te reconoces y has tenido la oportunidad de compartir con otros PAS, te das cuenta que ya sería bueno poner la energía en otra dirección. En ese momento ya no se trata tanto de confirmarlo sino de decidir qué hago yo ahora con “esto”.

Hoy respondía a un correo que apuntaba a esta duda y trataré de responder aquí en la misma línea. Cuando descubres que eres PAS o tienes grandes sensaciones para afirmarlo puedes hacer básicamente dos cosas o tomar dos opciones.

  1. Hacer como si no fueras PAS y continuar con tu vida como hasta ahora.
  2. Comenzar a entender como esa alta sensibilidad convive contigo.

En el segundo caso, dependiendo de la relación que tengas con tu sensibilidad, tu vida estará en armonía o tu vida estará protagonizada por incomodidades que se repiten en ciclos o episodios constantes a lo largo de tu vida (estrés, ansiedad, sensación de ser bicho raro, depresión, nadie te comprende, profunda emocionalidad, conflictos con amistades, familia o pareja, etc.).

Así que, no hay atajos. El camino es largo, aunque tiene etapas que puedes ir siguiendo paso a paso. Si quieres aprender a manejar tu alta sensibilidad y ponerla  a tu favor solo te resta responsabilizarte de esta característica tuya y llevar una vida que no confronte con tu sensibilidad.

Hay algunas etapas o consejos que puedes seguir si quieres continuar.

  1. Lee (libros de Elaine Aron o Karina Zegers de Beijl)
  2. Profundiza (busca más información, asociaciones, webs, grupos)
  3. Participa (grupos de escucha, encuentros, asociaciones)
  4. Aprende de ti (realiza un proceso de autoconocimiento con un coach especializado)
  5. Crece (pon en práctica lo aprendido, es duro, lo sabemos)
  6. Continua (sigue a pesar de las adversidades, las otras opciones no son mejores)
  7. Expresa (dale voz a tus emociones a través de la música, escritura, teatro o pintura)
  8. Contribuye (aporta a la sociedad. Da y suma a algún proyecto social)

Ahora te toca decidir. Pero sobre todo hazlo con calma y mucho amor hacia ti. Recuerda que tu eres la primera persona a quién debes cuidar. Mucho ánimo y paciencia.

 

Pablo Villagrán, Coach profesional aPASe

 

 

Imagen cortesía de Gaëlle Boissonnard